La zona lumbar no está hecha para rotar (y ahí empieza el problema)
Fisioterapia en Catarroja · Jesús Dorado
En fisioterapia es habitual escuchar frases como:
“Me mandaron ejercicios de movilidad y desde entonces me duele más la espalda.”
Muchas veces, el problema no es el ejercicio en sí, sino desde dónde se está moviendo el cuerpo.
La columna vertebral no es un bloque rígido, pero tampoco es un sistema en el que todas las regiones se muevan igual. Cada zona tiene una función muy concreta, y cuando no la respetamos, aparecen las compensaciones… y el dolor.
En mi consulta de fisioterapia en Catarroja, insisto mucho en entender primero la anatomía antes de movernos sin control.
La columna: un sistema, no una pieza única
La columna se divide principalmente en tres regiones:
- Cervical
- Dorsal
- Lumbar
Todas están formadas por vértebras, ligamentos, discos y articulaciones, pero su orientación articular es distinta, y eso condiciona el tipo de movimiento que pueden realizar.
Región cervical: movilidad controlada
La zona cervical alta (las dos primeras vértebras) está diseñada para permitir gran parte de la rotación de la cabeza.
El resto de vértebras cervicales acompañan ese movimiento con gestos pequeños y controlados.
Si otras regiones se bloquean, la cervical suele compensar… y por eso es tan frecuente el dolor en el cuello.
Región dorsal: la gran olvidada (y la más importante para girar)
La región dorsal es la parte más rígida de la columna porque está unida a las costillas.
Sin embargo, su disposición articular le permite hacer de todo:
- flexión
- extensión
- inclinación
- rotación
Es la región que debe encargarse de la rotación del tronco.
Cuando la dorsal se bloquea (postura, sedentarismo, estrés), el cuerpo busca rotar por donde puede… y ahí empieza el problema.
Región lumbar: fuerte, estable… pero no rotatoria
La región lumbar está formada por cinco vértebras grandes y muy densas.
Su diseño no es casual: está pensada para soportar carga y dar estabilidad, no para girar.
Si observamos la orientación de sus carillas articulares, vemos que están casi en vertical.
¿Qué significa esto?
👉 Que cuando intentamos rotar desde la lumbar, las superficies articulares chocan.
Y cuando chocan, el movimiento se desvía hacia:
- la pelvis
- la última vértebra lumbar
- la articulación sacroilíaca
Ahí aparecen:
- inestabilidad
- debilidad muscular
- irritación articular
- dolor lumbar persistente
El error más común: ejercicios de rotación mal ejecutados
Uno de los errores más habituales es realizar ejercicios de rotación sin control, pensando que estamos moviendo la dorsal, cuando en realidad nos llevamos toda la pelvis.
El movimiento no se produce donde debería (dorsal), sino donde no está preparado para hacerlo (lumbar y sacro).
A largo plazo, esto puede generar:
- contracturas repetidas
- sobrecarga discal
- irritación facetaria
- dolor lumbar crónico
La clave: control del core + movilidad analítica
La solución no es dejar de moverse.
La solución es moverse bien.
En Fisioterapia en Equilibrio trabajamos desde dos pilares:
- Un buen control del core, que estabilice la región lumbar.
- Movilidad analítica, enseñando al cuerpo a moverse desde la región que toca.
No todo el movimiento es malo.
El movimiento mal dirigido, sí.
La región lumbar tiene muchas virtudes, pero la rotación no es una de ellas.
Entender cómo funciona tu columna es el primer paso para evitar lesiones y dolor innecesario.
Si tienes dolor lumbar recurrente o dudas sobre si los ejercicios que haces son adecuados para ti, una valoración profesional puede marcar la diferencia.
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Cada caso es único. No todos los cuerpos responden igual y la implicación del paciente con los ejercicios pautados es clave para una correcta evolución.